El Embarazo, La Lactancia y Las Vacunas

          


El embarazo es una etapa especial, alrededor de la cual concurren importantes oportunidades para la prevención de las enfermedades evitables mediante la vacunación, que es posible abordar en función de tres períodos claramente diferenciados: 

                       a) Antes de que el embarazo se produzca

                       b) En el período de la gestación

                       c) En el posparto y la lactancia.

          Las vacunas aportan protección a la madre y al producto de la gestación actual o de futuras gestaciones. La experiencia inmunológica de la madre, adquirida mediante su contacto con la enfermedad natural o la inmunización, es transmitida al feto y al recién nacido (RN), confiriéndole importantes ventajas durante los primeros meses de vida.

Mujer Que Planea Buscar Un Embarazo

        Evaluar las vacunaciones, para garantizar el nivel de inmunización óptimo correspondiente a su edad y circunstancias clínicas, en especial frente a sarampión, rubeola y parotiditis, y la hepatitis B.

          Si la mujer expresa su deseo de quedar embarazada en los próximos meses o se encuentra en período gestacional, en ausencia de una historia fiable de la enfermedad o de la vacunación, la determinación de los valores de anticuerpos frente a la rubéola, la hepatitis B y la varicela será útil para aconsejar las pautas a seguir en el posparto en relación con estas enfermedades vacunables y, en caso de exposiciones de riesgo durante el embarazo, facilitará la toma de decisiones y consejos del profesional.

           Si el embarazo no se ha producido, pero la mujer expresa su intención de que se produzca, en caso de una serología negativa frente a la rubéola y en ausencia de una historia documentada de la administración de dos dosis de triple vírica, separadas entre sí por al menos un mes, éste sería el momento de indicar o completar esta pauta, tomando las precauciones necesarias para que la fecundación no se produjese hasta que hubiesen transcurrido 4 semanas.

          En el caso de las vacunas de la covid (ARNm): evitar la concepción, al menos, 2 semanas.

Durante La Gestación

            El uso de cualquier vacuna en la embarazada debe ser considerado cuidadosamente. Así, cuando la embarazada esté en una situación en que la probabilidad de exposición a la enfermedad sea elevada, la enfermedad suponga un riesgo para la madre para el feto y sea improbable que la administración de la vacuna frente a la enfermedad suponga un riesgo añadido para la madre o el feto, será adecuado aconsejar la vacunación, ya que sus beneficios superarán con creces los riesgos potenciales.

          A ello hay que añadir que el riesgo para el feto en desarrollo, derivado de la administración de vacunas a la madre, es más teórico que real y no se ha objetivado en el caso de la administración a la gestante de vacunas inactivadas de virus, bacterias, toxoides, polisacáridos o subunidades proteicas; sin embargo, no debe administrarse ninguna vacuna durante el primer trimestre del embarazo, evitando así cualquier duda en caso de producirse una malformación fetal.

Vacunas especialmente recomendadas en todos los embarazos de cada mujer:

  • Gripe: con vacuna inactivada, en temporada gripal y en cualquier momento del embarazo.
  • Tosferina: con vacuna Tdpa, entre las semanas 27 y 36 (preferiblemente en las semanas 28-32).

Vacunas no recomendadas rutinariamente, pero que pueden administrarse si están indicadas por un riesgo de exposición elevado y susceptibilidad materna:

  • Solo vacunas inactivadas. Se cuenta con escasos estudios de seguridad, evaluar riesgo/beneficio.
  • Vacunaciones de calendario: hepatitis B, meningococos, neumococo, poliomielitis, tétanos y difteria.
  • Vacunas para viajeros y situaciones especiales: cólera, encefalitis centroeuropea y japonesa, fiebre tifoidea parenteral, hepatitis A y rabia.

Vacunas no recomendadas o contraindicadas:

  • No recomendada: vacuna frente al virus del virus del papiloma humano (VPH).
  • No recomendadas las vacunas de la covid de ARNm, aunque es posible valorar la vacunación de mujeres con riesgo especialmente elevado.
  • Contraindicadas: todas las vacunas vivas atenuadas, como fiebre amarilla, fiebre tifoidea oral, gripe intranasal, triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis) y varicela-zóster.

Después De La Gestación Y Lactancia Materna

             En general, la lactancia materna no contraindica ninguna vacuna de la madre lactante ni de su bebé o demás convivientes (incluidas las vacunas de la covid de ARNm), con estas únicas precauciones:

·         Vacunación de la madre frente a la fiebre amarilla, en caso de bebé lactado al pecho menor de 9 meses de edad: suspender la lactancia materna, extraer y desechar la leche durante 2 semanas, reanudándola después de forma normal.

·         Vacunación de la madre u otro conviviente frente a la varicela-zóster: si hay erupción cutánea, evitar el contacto con el lactante, cubriendo la zona afectada.

·         Un lactante hijo de madre portadora de HBsAg que haya recibido tras nacer la profilaxis correcta de la hepatitis B (vacuna e inmunoglobulina) puede continuar con la lactancia materna.

Datos a saber:

  •       La vacunación de la mujer en edad fértil, cuando planifica su embarazo, durante el propio embarazo y en el posparto, debe considerarse como un criterio objetivo de calidad de los cuidados
  •          La vacunación de la embarazada estará justificadas cuando:
  •        La embarazada esté en una situación en que la probabilidad de exposición a la enfermedad sea elevada.
  •          La enfermedad suponga un riesgo para la madre.
  •          La enfermedad suponga un riesgo para el feto.
  •         Exista una vacuna frente a la enfermedad y sea improbable que su administración suponga un riesgo añadido para la madre o el feto.
  •           Las vacunas de virus vivos atenuados están contraindicadas en el embarazo.
  •       La vacuna contra la gripe debe ser recomendada a todas las embarazadas en las que el segundo o tercer trimestre de la gestación coincida con el período de mayor circulación del virus de la gripe.

  •    La vacuna antitetánica administrada a la embarazada ha contribuido a reducir significativamente las tasas de tétanos puerperal, neonatal y de mortalidad infantil.

  •           En el posparto debe administrarse la vacuna triple vírica (sarampión, rubéola y parotiditis) a las mujeres susceptibles a la rubéola.
  •           La lactancia no es una contraindicación para la administración de las vacunas.
Serv. Comunitario UNERG 3er Año

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