¿Que son las vacunas?

             

    Una vacuna es cualquier preparación cuya función es la de generar del organismo inmunidad frente a una determinada enfermedad, estimulándolo para que produzca anticuerpos que luego actuarán protegiéndolo frente a futuras infecciones, ya que el sistema inmune podrá reconocer el agente infeccioso y lo destruirá. Se trata de un medicamento biológico constituido a partir de microorganismos (bacterias o virus), muertos o atenuados, o productos derivados de ellos.

            La inmunización es el proceso por el que una persona se hace inmune o resistente a una enfermedad infecciosa, por lo general mediante la administración de una vacuna. Las vacunas estimulan el propio sistema inmunitario del cuerpo para proteger a la persona contra infecciones o enfermedades posteriores. La inmunización previene enfermedades, discapacidades y defunciones por enfermedades prevenibles por vacunación, tales como el cáncer cervical, la difteria, la hepatitis B, el sarampión, la paroditis, la tos ferina, la neumonía, la poliomielitis, las enfermedades diarreicas por rotavirus, la rubéola y el tétanos.

HISTORIA Y CREACIÓN: 

            Es indiscutible a la luz de la historia que las dos medidas más efectivas para prevenir enfermedad, discapacidad y muerte a causa de enfermedades infecciosas, han sido la inmunización y el saneamiento ambiental. Aunque las primeras experiencias de inoculación de un agente infeccioso con miras a obtener inmunidad se remontan a China e India del año 200 AC, fue en 1718 Lady Mary Wortley Montagu (Mary Montagu) quien por primera vez en nuestra era practicó la inoculación con el virus de la viruela vacuna, en sus propios hijos. 
  • Edward Jenner en Inglaterra, en 1796, practica la inoculación de virus de la viruela vacuna durante la epidemia de viruela, logrando demostrar su inmunidad contra el virus de la viruela humana después de ese procedimiento. Es el comienzo de una nueva era, en la que la vacunación logra un paso indiscutible contra diversos agentes infecciosos que por siglos diezmaron a la población, sobre todo a la infantil.
  •     Al experimento de Jenner siguen los de Louis Pasteur con el Antrax, el cólera aviario y finalmente la rabia, en 1885, cuando inocula el virus atenuado al niño Joseph Maister, víctima de mordedura de un perro, rabioso, logrando que sobreviva.
  •     De allí en adelante, vacunas elaboradas con agentes vivos atenuados, muertos o inactivados, toxoides, fracciones de bacterias e incluso material producido mediante ingeniería genética han sido utilizadas para la prevención de diversas entidades infecciosas e infectocontagiosas, logrando incluso la erradicación de algunas como la viruela y la poliomielitis.
  •     En Venezuela, es el estado Carabobo el primero en beneficiarse con la variolización, cuando la expedición filantrópica de la vacuna, liderada por el médico Francisco Xavier Balmis y Berenguer (1753-1819) arriba a las costas de Puerto Cabello en su trayecto hacia Santa Fe de Bogotá, en la Corbeta María Pita, el 19 de Marzo de 1804, siendo vacunados 28 niños. Sin embargo, los programas masivos de vacunación se implementan a partir de la creación del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social.
  •     Desde Mayo de 1974 se aprueba El Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) en la Asamblea Mundial de la Salud y sus metas fueron respaldadas mediante la Resolución CD 25.27 del Consejo Directivo de la OPS /OMS en septiembre de 1977, como medida para intensificar la lucha contra las enfermedades inmuno-prevenibles que afectaban con mayor frecuencia a la niñez del mundo. 
  •     El PAI inicialmente estaba dirigido al grupo de niños y niñas menores de cinco años y en especial a los menores de un año, así como a las embarazadas, cuyo objetivo perseguía disminuir la morbilidad y la mortalidad de enfermedades prevenibles por vacunas tales como: poliomielitis, difteria, tos ferina, tétanos, sarampión y tuberculosis. La principal estrategia recomendada era la vacunación simultánea y permanente. Posteriormente se han ido creando las condiciones favorables para lograr estos objetivos con otras enfermedades como: sarampión, rubéola, rubéola congénita, tétanos neonatal, hepatitis B y algunas enfermedades invasivas por Haemophilus influenzae tipo b (Hib) como la meningitis y la neumonía.

·         IMPORTANCIA 

            Las vacunas son un mecanismo para el control de muchas enfermedades infecciosas que en el pasado eran comunes. Sin embargo, los gérmenes que causan enfermedades, y que incluso pueden causar la muerte, todavía existen (aunque pueden prevenirse mediante vacunas) y pueden ser transmitidos a aquellas personas que no están protegidas. Dichas enfermedades tiene un gran impacto económico y traen como consecuencia consultas médicas, hospitalizaciones y muertes prematuras. 

Aunque los niños son los que reciben la mayoría de las vacunas siguiendo el calendario de vacunación, los adolescentes y adultos también necesitan estar protegidos frente a enfermedades como tétanos, difteria, sarampión, varicela, neumococo, gripe o rubéola, que a veces pueden llegar a ser más graves que en la infancia. Es importante vacunarse en situaciones especiales. Por ejemplo, si se padece ciertas enfermedades crónicas (diabetes, asma, obesidad, entre otros), durante el embarazo, y las personas que por su profesión tienen riesgo de contagiar a otras personas más vulnerables, deben asegurarse de haber recibido las vacunas recomendadas.

Las vacunas no actúan solo sobre la enfermedad que se está previniendo, sino también sobre las complicaciones que puede tener esa enfermedad, por ejemplo:

    • La vacunación frente al sarampión, evita también algunas de sus complicaciones, como neumonía, encefalitis y enfermedades neurodegenerativas.
    • Las vacunaciones frente a neumococo, H. influenzae tipo b y meningococo C previenen secuelas de las meningitis, como la sordera y otros déficits neurológicos discapacitantes.
    • La vacunación frente al virus de la parotiditis (causa de “paperas”) evita sorderas y también orquitis (inflamación en testículo) en los varones.
    • La vacunación frente a la polio evita cojeras y deformidades permanentes.
    • La vacunación además, reduce la gravedad de la enfermedad si ésta llega a afectar a individuos previamente vacunados, como ocurre, por ejemplo, con la varicela.
    • Mediante la vacunación se evitan, así mismo, enfermedades que son capaces de transmitirse al feto durante el embarazo, como la rubéola congénita.

También previenen algunos tipos de cáncer, por ejemplo:

    • La vacuna frente al virus de la hepatitis B previene complicaciones derivadas de la infección, como la cirrosis y el cáncer de hígado.
    • La vacuna del papilomavirus protege frente al cáncer de cuello de útero y de otras localizaciones.

EFECTOS ADVERSOS:

  • Dolor, hinchazón y enrojecimiento en el lugar de la punción: Es una reacción relativamente frecuente y pasajera, que puede tratarse mediante la aplicación local de una compresa fría. Si el dolor es importante, puede utilizarse un analgésico como el paracetamol o el ibuprofeno.
  • Aparición de un pequeño bulto duro en el lugar de la punción: Ocurre sobre todo tras la vacunación frente a la tosferina y la meningitis B. Pueden ser dolorosos si los apretamos con las manos. Desaparece espontáneamente al cabo de semanas.
  • Fiebre: Casi cualquier preparado vacunal puede producir fiebre después de su administración, pero ocurre con más frecuencia después de la vacunación con triple vírica (sarampión-rubeola-parotiditis), la vacuna frente al meningococo B y tras la vacunación con DTP (difteria-tétanos-tosferina) aunque la introducción de las vacunas acelulares frente a la tosferina (DTPa) ha hecho que esta reacción sea menos frecuente. En el caso de la vacunación triple vírica y de la varicela, la fiebre suele aparecer varios días después de la vacunación (4 a 15 días después). Si aparece fiebre tras la vacunación, puede administrarse al niño un antitérmico (paracetamol o ibuprofeno).

CONTRAINDICACIONES:

  • Contraindicaciones Permanentes

    1.- Reacción adversa grave a una dosis previa de misma vacuna: Se consideran como tales la reacción alérgica grave (anafiláctica) a una dosis previa de vacuna o a alguno de sus componentes o por ejemplo, en el caso de la tosferina, si se describe una encefalopatía aguda en los 7 días siguientes a la vacunación (no se podrá administrar el componente de la tosferina, aunque sea una vacuna acelular).

    2.- Hipersensibilidad o reacción alérgica grave a algún componente de la vacuna: Una reacción anafiláctica a algún componente de la vacuna contraindica la administración de nuevas dosis, o nuevas vacunas, que contengan dicho componente. Los productos más alergénicos son los antibióticos (neomicina y estreptomicina), las proteínas del huevo, las gelatinas (triple vírica y varicela) y, en menos ocasiones, la levadura (hepatitis B).

  • Contraindicaciones Temporales

    1.- Edad de administración: La edad de administración puede considerarse una contraindicación. La vacuna triple vírica no se aconseja administrarla antes de los 12 meses de vida, porque puede interferir con los anticuerpos maternos y no producir una respuesta inmunológica completa, aunque en situaciones epidémicas se puede administrar a partir de los 6 meses de edad, si bien posteriormente deberá recibir dos dosis a partir de que cumpla los 12 meses de edad.

Igualmente, la vacuna frente a la hepatitis A se administra a partir de los 12 meses de edad (al igual que la triple vírica se puede administrar a partir de los 6 meses en viajes a lugares de riesgo, pero tampoco se contabiliza y hay que repetirla a partir de los 12 meses), la antigripal a partir de los 6 meses y los componentes de alta carga antigénica de difteria y tosferina solo se pueden aplicar hasta los 7 años de edad.

    2.- Embarazo: Están contraindicadas todas las vacunas de virus vivos por el riesgo potencial de provocar lesiones del desarrollo del feto. Las únicas vacunas de virus vivos que podrían administrarse durante el embarazo, en situaciones especiales y siempre que el riesgo sea grande, son la de la polio y la antitífoidea orales y la de la fiebre amarilla. En general, las vacunas inactivadas se podrían aplicar durante el embarazo, aunque en algunas de ellas no existen estudios que ratifiquen su seguridad.

Siempre hay que valorar si el beneficio es mayor que el riesgo, siendo de aplicación frecuente durante el embarazo, por estar indicadas, la vacuna antigripal, que debe administrarse en cuanto empiece la campaña de cada año, independientemente de las semanas de gestación, y la vacuna frente a la difteria, tétanos y tosferina, que se pone a final del embarazo y que busca prevenir la tosferina en el recién nacido.

    3.- Inmunodeficiencias: Las vacunas con gérmenes vivos (triple vírica, varicela y fiebre amarilla fundamentalmente) están en términos generales contraindicadas, ya que en los niños con inmunodeficiencias pueden provocar la enfermedad de forma grave. Hay ciertas situaciones de inmunodeficiencia, como en la de niños con sida que, según los niveles de linfocitos que tengan, se les podría administrar o no la vacuna triple vírica y la de la varicela.

    4.- Enfermedad aguda: Por un principio de precaución, las vacunas no deben administrarse en el curso de infecciones agudas moderadas y graves, pero solo mientras dure esa situación. Igualmente, en los casos de enfermedad aguda, como fiebre muy elevada, crisis asmática, cardiopatía o nefropatía descompensadas, estarán contraindicadas mientras dure la situación aguda.

PAI:

El Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) es una acción conjunta de las naciones del mundo y de organismos internacionales interesados en apoyar acciones tendientes a lograr coberturas universales de vacunación, con el fin de disminuir las tasas de mortalidad y morbilidad causadas por las enfermedades inmunoprevenibles y con un fuerte compromiso de erradicar, eliminar y controlar las mismas.






Comentarios

Entradas populares de este blog

Tétanos, Difteria y Tosferina

El Sistema Linfático Y La Inmunidad

COVID-19 (Coronavirus)